En cierto momento de nuestras vidas, todas las mujeres lidiamos con esa sensación de ser cosificadas y que no nos guste en lo más mínimo.
Mientras vemos a las demás muy felices, siendo amadas y valoradas, llenas de amor eterno, llegado a un momento, percibimos que no tenemos eso, que somos un par de tetas o un culo, y que sí, coger no nos falta, pero desearíamos ser las demás, y vivir como una señorita por algun tiempo. (cuando siempre buscamos lo contrario)
Sin embargo, en mi caso, me diferencio de las demás a partir de lo siguiente: No voy a echarle la culpa a los hombres. Menos que menos ponerme feliz y adoptar pose de putitacontentaconserunamasdelmonton para toda mi vida.
Estoy harta de verme a mi misma como un objeto. De sentir que no puedo sentir. De pensar que sentir me hace debil. De saber todo. De fingir que me gusta todo lo que me dicen, que estoy conforme con lo que tengo porque: el amor no es una cosa para mí.
Necesito cambiar.
No digo que me quiero volver una monja, porque lo que me gusta, me gusta -if you know what I mean-. Pero ser dificil no esta mal. Ni sos una pelotuda por decir no.
Me gusta mi cuerpo, estoy conforme con lo que soy pero mientras creo que disfruto libremente de mi sexualidad, descubro que no soy solo eso, y que deje tanto tiempo relegadas mis emociones, que no puedo evitar bajonearme -cada vez más- cuando bajo y hago una introspección.
No era necesario y aún así me pediste que confiara en vos.
Como si jugar conmigo le trajera algún beneficio a tu perfecta vida intocable de señorito inglés.
Yo seré un desastre, una pendeja fisura e infumable, pero al menos puedo decir que nunca me cagué en lo que alguien sintió por mí.
Y es cierto, no sos igual a todos.
Sos el peor.
Adiós, sorete.
Si serás parásito que te encastraste a mi cerebro como una neurona más.
Y… no me quiero emocionar. ¿Sabés lo que se siente soportar esa
mirada de “Lo lamento, pero nunca me voy a enamorar de vos”?
Esta es la peor parte de idealizar a una persona, convertirla en un
ser genial, que termina siendo lejano, inalcanzable, digno de admirar,
incapaz de fijarse (realmente) en una simple mortal como yo.
NIGHTNIGHT by DEDDY